El silencio del corazón

"La dulce melodía del alma, que el corazón canta y la razón acompaña"

25 ago. 2010

PRETEXTOS Y PRETEXTOS MIENTRAS SE NOS VA EL TIEMPO






Pretextos son pretextos, justificaciones falsas… que nos atan y esclavizan, son meros cuentos mentirosos que al rato nos sacan de apuros, pero que nos tienen todo un día con la conciencia intranquila, nos han robado la paz y ¿qué alegría puede haber en un corazón mentiroso y no pacífico?. De pronto se ha hecho costumbre y deshacerla se ha convertido en un reto, no es tan sencillo como parece… implica voluntad y perseverancia de acción; no podríamos lograr un cambio de la noche a la mañana, pero si tratamos de vivir bien ¡ahora!, sin olvidar dicho propósito; algún día no muy lejano lo alcanzaríamos.

Quizá la gente está a la expectativa del próximo instante en que tropieces y caigas, pero ¿qué importa lo que digan, lo que hagan y piensen?; al fin y al cabo es la vida que Dios te ha dado y a quien debes agradar es a Él y no a ellos; parece mentira pero mientras te mueves al ritmo del mundo, todo parece estar bien… menos tú!, te sientes vacío sabiendo que puedes ser mejor y no haces nada por conseguirlo, sientes que pierdes la imagen del ser que Dios quiso y quiere que seas, y mientras estás en esa lucha constante, tus sueños parecen verse perdidos. No es lo que tú quieres, es lo que otros quieren de ti… aún así al saberte aceptado por la gran mayoría; te sumas a ellos sin que a ellos les importe tu bienestar y tu felicidad. Poco a poco te das cuenta de lo equivocado que estabas… del error que cometiste al negarte la libertad de elegir lo mejor para ti y ser tu mismo, lloras al verte solo y perdido… rodeado de una masa popular a la que únicamente le interesa el fanatismo, te arrepientes de haber tomado una decisión imprudente y de haberte negado la felicidad auténtica en Cristo.

Pues muy bien dicha está la frase: “Nada asienta mejor a tu cuerpo que el crecimiento de tu espíritu”, y ¡cuanto tardamos en reconocer la gran verdad de ello!… tardamos mucho en crecer espiritualmente; porque empujados por el mundo cerramos las puertas a Dios, tardamos mucho en alcanzar la felicidad plena, porque simplemente aunque digamos que no, nos importa lo que la gente diga y piense de nosotros, por eso es que nos resulta tan difícil alcanzar la dimensión espiritual a la que todos fuimos llamados. Pero puedes lograrlo, ¡puedes conseguirlo! si abandonas el temor que ocasiona la pobreza de tu fe y oración; si admites que dependes de Dios y que todo lo puedes en Él que te fortalece, te libera, te perdona y ama eternamente.

Nunca es tarde para empezar… y hoy es el mejor día para hacerlo… hoy puedes empezar a caminar contra corriente, a luchar y vencer las tentaciones del mundo, a anular el odio con amor y sanar las heridas de tu corazón, a creer y dejar que Dios haga con tu vida lo que le plazca… a poner todas tus angustias, temores y preocupaciones en sus manos, con la plena convicción de que sólo Él, puede devolverte la paz y llenar tu vida completamente. Da el primer paso: “ama de verdad y lo demás vendrá por añadidura” así lo ha dicho Él, que es el CAMINO, la VERDAD y la VIDA. 

Diciembre 15 de 2009
manaveliza

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