El silencio del corazón

"La dulce melodía del alma, que el corazón canta y la razón acompaña"

17 ago. 2011

SEAMOS COMUNIDAD... SALGAMOS A BRILLAR...


No precisamente tienes que caer para entender a los caídos
No precisamente tienes que sufrir para entender a los dolidos,
No precisamente tienes que aislarte, para entender a los solitarios;
Ni dejar de reír para entender a los tristes…

No precisamente tienes que ser mediocre, para saber que no es el propósito
No precisamente tienes que darte por vencido, para compartir el dolor de los que han perdido,
No precisamente tienes que abandonar un sueño, por los que por algún motivo lo perdieron…
Ni jugar a compartir las penas de los demás, sintiendo pena….

-------------------------->>> Habla Dios:

Empiezo a preguntar por ti… ¿en dónde te has metido?... ¿Qué has estado haciendo?... ¿Por qué has escondido tus talentos?... ¿tienes miedo?...

Sal fuera… y no te aflijas por lo que no puedes hacer… y haz lo que puedes… con lo que tienes, con la vida que te he dado… ¡vive!

Puede haberte dado la capacidad de hacerlo todo, tu sólo… ¡pero no!, mis planes fueron otros. Con amor di vida a una comunidad que sólo con amor es capaz de hacerlo TODO… escucha bien, dije: COMUNIDAD… la hacen dos, tres, siete… no importa la cantidad… importa la UNIDAD, que es AMOR, el AMOR que soy YO.

***
Ahora no conviene que dejes de amar por los que eligieron odiar… el que está bien… debe continuar: “perseverar en el amor con humildad…” el que está mal debe cambiar… tener el corazón lleno de odio es su enfermedad, “reemplazar el odio por amor le aliviará” y sin siquiera darse cuenta, cambiará…

Todo gira en torno a ti, en torno a lo que tu corazón es capaz de sentir… por eso el punto de partida siempre estará ahí, dentro de ti.
  
No precisamente haré lo que a ellos pueda contentar, pero no salvar…
Puedo ser la mano que les ayude a levantar…
Puedo ser la vida que les inspire a soñar, creer y confiar…
Puedo ser la luz que a alguien logre alcanzar y así entre varias luces al mundo iluminar…

He pensado mucho, el tiempo no tiene descanso, es constante en su transcurso y la vida…   

Nuestra vida es una vela, que sólo cuando se da a sí misma, ilumina… la luz que emite hace hermoso el entorno, dejando al descubierto lo que la oscuridad no permitía ver… es hermoso que una vela brille… no así que permanezca apagada… ¡es cierto!… “vela que brilla se consume poco a poco y llega a su fin…”, pero ha cumplido el propósito por el que fue creada… ¿no es así?... justo ahora pienso: todos llegamos al mundo como velas encendidas… con el tiempo unas se apagan otras siguen brillando, unas iluminan poco… otras iluminan mucho; la radiación depende de cuánto se den ellas mismas, de lo que sacrifican, de cuánto vivan a fin de cuentas. Veo cómo mientras se encienden nuevas velas hay otras que se apagan por un tiempo y se vuelven a encender, ha pasado eso conmigo y seguro te ha pasado también… el reto es lograr iluminar constantemente sin miras de lo que eso significa: “consumirse”… “perder la vida”… ¡no tengas miedo!, recuerda: >>> “Quien se aferra a su vida la perderá y quien la pierda por causa mía la ganará” a eso se refiere ¿Quién se escapa de la muerte? “Hay que morir para nacer de nuevo”… “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere da mucho fruto”, ya no temo a la muerte porque por la muerte conocimos la resurrección y alcanzamos la salvación… a veces estamos tan cerca de la muerte estando vivos, sin darnos cuenta; decimos tenerle miedo, cuando estamos más abrazados a ella… morir, no significa sólo perder la vida natural que tenemos, también significa perder el espíritu que llevamos dentro, el espíritu de Dios, el amor… siendo así, estoy muriendo cuando dejo de brillar y estoy viviendo cuando amo porque amar es brillar.

Bueno, no sé ni cómo he llegado a esto, simplemente empecé a escribir sin tener idea de lo que iba a compartir… ¡sea para bien!. Le dejé al pensamiento la tarea de enlazar ideas y planear un encuentro conmigo y contigo… he pensado en mí y en ti que estás leyendo esto ahora. Somos distintos y a la vez iguales, somos velas que se encienden y se apagan, somos la comunidad que debemos formar para juntos iluminar y ser capaces de llegar tan lejos como podamos imaginar J


manaveliza

15 ago. 2011

LA ROSA EN EL JARDÍN



Estaban descubiertas las rosas del jardín y lucían hermosas... muchos de los que pasaban por ahí, las contemplaban y se acercaban a percibir el aroma que de ellas emanaba… a más de uno provocaba tomarlas, y en algunas ocasiones lo hacían… caminaban percibiendo el aroma y desprendiendo uno a uno los pétalos por saber si su amada les correspondía.

¡Como negar la belleza de las rosas!, todas eran hermosas…

Había una rosa oculta tras las hojas… en medio de tanta hermosura ¿quién podría hacer intento en descubrirla? “todas ellas son iguales” sabían decir los que alcanzaban apenas a distinguirla… otros ni siquiera su presencia advertían…

Los caballeros enamorados sabían rondar por el jardín minutos antes de encontrarse con sus doncellas… ¡ya imaginaran porqué!, bueno… así lo hacían dejando con unas pocas flores al jardín…

Casi todos pasaban y tomaban sin cuidado una de las rosas, uno que otro se detenía a percibir cuál de ellas desprendía el mejor aroma… mientras este olía otro pasaba palmeándole la espalda diciendo: “todas son rosas”, tomaba una de ellas y se alejaba, se veía apurado más que enamorado. Entre pasar manos y tomar rosas, algunas de ellas quedaban maltratadas… otras caían al suelo y los transeúntes las pisaban… la rosa oculta seguía siendo hermosa ahí donde estaba, nadie la tomaba.

Cruzaba por ahí un joven y se detuvo a contemplar el jardín… - si pudiera con una de estas rosas hacerte ver cuán hermosa luces a mis ojos, doncella encantadora, la llevaría contigo amada mía… pensaba…

Siguió contemplando, pensaba en ella y aunque hermosas eran las rosas no conseguían ser tan hermosas como su amada… miraba con detalle a cada una… hasta que alcanzó a ver aquella oculta, con cuidado iba apartando un poco las hojas para divisarla mejor… evidentemente era muy hermosa, sintió el deseo de tomarla… había encontrado la rosa que buscaba, si se daba trabajo y más tiempo del que ya se había dado en encontrarla, podría conseguir desprenderla sin estropearla… incluso tendría que soportar el pinchazo de algunas espinas que la cruzaban, más lo haría si fuese necesario… siguió pensando en ella… algo hizo que desistiera… tomó su camino hasta que llegó al portal de la casa de su amada… - sabes, le dijo apenas salió a recibirle, - quise traerte una rosa, la más hermosa de todas pero no lo he hecho, he sido incapaz de tomarla… - ella lo miró extrañada, en silencio su rostro estudiaba. - Si, continuó él… - He querido invitarte a contemplarla… quiero que me acompañes a verla, es hermosa como tú… no me atreví a dañar su encanto, no era lo mismo traerla aquí que llevarte a allá a que la veas tu misma… sonrió, ella seguía mirándolo a los ojos y al verle sonreír sonrió también, lo acompañó hasta que el joven se detuvo en el jardín para decirle: - Mira, ¡qué hermoso jardín!. Allí estás tú, ella aún no comprendía lo que él trataba de decirle, se maravillaba al ver las rosas mientras él empezaba a descubrir nuevamente a la que apenas se veía.  

La rosa que él le mostraba superaba en belleza a las demás, permanecía cuidada, la contempló mientras escuchaba lo que él hablaba… - Te amo – le dijo, - Así como eres sin quitarte nada, ahí como estás y donde estás, sin pretender sacarte de lugar, sin pretender tu hermosura marchitar, más bien de ella cuidar, dejándote ser bella en lo oculto… en lo misterioso de tu ser, en lo que poco a poco de ti, voy descubriendo… queriendo ser custodio de tu belleza y amarte la vida entera.  

El joven era detallista pero en esta ocasión su detalle la dejó sin palabras… en sus ojos podía ver la sinceridad, amor y admiración con que se expresaba... sólo una mirada que evidenciaba amor, se desprendía de ella; a la vez que un par de lágrimas caían deslizándose suavemente por sus mejillas… simplemente lo abrazó y sintió como el corazón le latía cada vez más de prisa… él la había encontrado y ella al fin sentía que ya no tendría que esperar a alguien más, porque él en verdad la amaba y ella nunca antes había sentido un amor tan grande como el que sentía por él. Tiernamente la apartó y la besó… ella  simplemente correspondió… Era el beso del amor.

manaveliza

5 ago. 2011

A FUERZA DE VOLUNTAD

 
Va el pensamiento adormecido a repetir lo mismo… día tras día, nada ha cambiado… la rutina ha carcomido el deseo de hacer algo distinto, apenas quiere el pensamiento armar una idea extraordinaria y dar movimiento al cuerpo, este mismo se arrepiente al haberse acostumbrado con los pobres resultados de ser alguien ordinario… apenas la voluntad quiere oponerse repentinamente, el sólo saber que el precio a pagar es elevado… quiere cómodamente estancarse sin intentar de nuevo, ahí quedarse… ¡qué pobreza!, gana la pereza… el conformismo le hace fiesta y repite a cada rato que es una locura que la voluntad insista en liberarse… está atrapada, encadenada y cualquier intento por salvarse es complicado, simplemente se haría daño… es el "juego del engaño" al parecer nunca falla…

Una vez más el conformismo, con lo mismo ha convencido a la voluntad a quedarse ahí mismo… "muere la esperanza" ¿cuándo renacerá de nuevo?... la perseverancia acostumbraba a revivirla cuando en evidente agonía poco a poco el espíritu de la voluntad moría… sigo esperando a que llegue ese momento, ella: la esperanza, nunca se da por vencida… la perseverancia la acompaña y el momento menos esperado actúa… recobrando el sueño de la voluntad, de liberarse de eso que la tiene adormitada impidiéndole ser ella misma, porque no es pasiva... suele ser llena de vida.

Era una mañana aparentemente igual a todas las mañanas… hasta que la esperanza finalmente había logrado despertar nuevamente a la voluntad dormida… me encanta ver esta batalla repetidas veces… porque cada que la veo tiene un acontecer diferente, es emocionante estar en la espera de algo que sabes cómo empieza pero no como sucede, hasta logro echar a volar la imaginación tratando de armar el final que yo le daría… “la voluntad ha despertado”… nuevamente se ve encadenada y empieza repetidas veces a intentar liberarse… es increíble verla insistir aún cuando los resultados no parecen promisorios, siempre tiene otra alternativa por si la anterior no funciona, la veo moverse de un lado a otro con el único fin de liberarse… su rostro es ahora más sereno, pareciera no estar sola, parece convencida de que alguien la ayuda, pero eso es lo que ella cree… yo no veo a nadie más queriendo romper esas cadenas, allá ella... tiene el rostro iluminado y lleno de esperanza… ahora no sólo soy yo quien la observa desde un rincón, perder fuerzas inútilmente... ya escucho a varios que al verla se afligen, se burlan, y la critican… “esa voluntad cada que despierta, está más loca”, murmuran…

A veces la envidio porque sea como sea hablan de ella, yo también me río escuchando lo que dicen los burlones… pero ellos no acostumbran a ver como yo, el escenario de principio a fin… sólo la ven y se retiran convencidos de que al siguiente día, la hallarán tirada como de esperarse: sin fuerzas, ¡vencida!... reparo con asombro que soy testigo de todas sus batallas y que soy el único que la ha visto luchar de tal manera, empiezo a creer que soy algo distinto al resto… ¿pero, qué estoy diciendo?... ¡esa locura es contagiosa!, apenas doy la vuelta para retirarme como todos, la escucho decir: “haz algo distinto”… está cansada, la veo y empiezo a recordar uno a uno el final de sus batallas… siempre termina agotada, y esa cadena la sigue manteniendo atada; pero sus luchas no son las mismas, y pareciera que ganara fuerzas… cada vez insiste más de la cuenta… echo un vistazo alrededor para asegurarme de que nadie me observa… a lo lejos veo a los burlones riéndose a carcajadas, todos ellos llevan cadenas a la altura de los tobillos las cuales terminan en pesadas esferas de metal que llevamos a rastras todos nosotros, es por eso que no nos movemos lejos  o preferimos mantenernos quietos, es lo más común aquí: “la inactividad es la práctica más relajada” sólo ella: la voluntad, se atreve a desafiarla cuando la esperanza vuelve a animarla, pero pienso que se hecha a morir en el intento.

Nadie me observa ahora, veo a la voluntad tirada, me pregunto cómo es posible que viéndose perdida vuelva de repente a luchar con todas sus fuerzas, me acerco con dificultad a ella, pues traigo las mismas cadenas… ella me mira con ternura, la creía desdichada pero me equivoco, sus ojos son más luminosos que los de algún otro, más que los míos... que sólo al verla luchar emiten brillo; la muevo un poco y descubro que está suelta, ella detecta mi asombro, ¡no lo puedo creer!... consiguió romper esas cadenas pero ha quedado inmóvil… me invade la envidia de nuevo y la abandono… pero mi pensamiento sigue centrado en ella como todas las veces que esperaba a ver como comienza y termina el día en que despierta convencida de que esta vez ¡lo conseguiría!, no digo nada a nadie… al fin y al cabo, la pobre está casi moribunda y de nada habrá servido todo su sacrificio.

A caído la noche y no consigo conciliar el sueño… sigo encadenado y ella libre… nadie supo cómo lo hizo yo la he visto ingeniarse una y otra vez… sigo pensando que hay algo distinto en mí… y no creo sea simple curiosidad. ¡la admiro!... hizo lo que quiso, aunque nadie creía en ella, ella lo hizo. Me la he pasado pensando toda la noche… y el alba empieza a dar señales de que inicia el día… es un nuevo amanecer, no es igual para mí ahora que sé que alguien consiguió ser libre… camino esperando hallarla en ese mismo sitio donde la dejé, pero no está… me equivoqué, sólo veo tiradas las cadenas... ella, consiguió escapar… y yo que fui testigo de todo, me perdí del justo momento en que abandonó este espacio al que llaman "mediocridad", no la he vuelto a ver… después de todo, ¿quién querría volver a este lugar, habiendo aprendido a volar?... empiezo a querer ser libre, y quisiera encontrarla en algún lugar... no es cuestión del resto, es decisión propia… recuerdo lo que me dijo: “HAZ ALGO DISTINTO”, si lo hago ¿a dónde iré a parar? ¡no importa ya!, es lo que hizo ella y ganó LIBERTAD

manaveliza

2 ago. 2011

MI CORAZÓN TE ESPERA


Ella:

Culpable soy… nunca dijiste que me amabas, tampoco lo hice yo, es lo que tanto esperaba… en sueños lo escuchaba y sólo en sueños quedaba…

El:

Escucha corazón, si tu así lo soñabas… era porque en mis sueños… tu nombre pronunciaba y te abrazaba a mi pecho y te encontraba en mi alma… pero si aún no lo he hecho, tu no pierdas la calma.

Ella:

Es así como lo siento, pero me duele el momento… a ratos crece el tormento, poniendo en duda el sentimiento y la ilusión va muriendo, hasta que luego te encuentro y cobra vida de nuevo lo que se estaba perdiendo.

El:

No es sencillo para mí, mira mi amor lo lamento, creo no ser para ti… temo perderte en el intento, no me conoces ni soy, un caballero perfecto; de esos que probablemente aparecen en tus sueños…

Ella:

Mira si así es como piensas… te has equivocado, no te supuse perfecto ni el caballero indicado… simplemente ¡no sé cómo! es que me has enamorado, pero si te has engañado; es mejor que me haga a un lado…

El:

¿Crees que pueda soportarlo?, tenerte quiero a mi lado… el temor me ha obligado a mantenerme callado… vivo con ese deseo de manifestar lo que siento, sigo esperando con ansias a que decirlo sea tiempo.

Ella:

Ya llegará ese momento… ¡no soy dueña del tiempo!, siempre esperé por ti… y me dolía hacerlo; y ahora que lo entiendo… se me perdía el momento, sólo debí vivir y no quedarme en eso.

El:

Lo siento vida mía, te lastimé sin quererlo… fui tu melancolía durante ese tiempo… perdóname el silencio, me acostumbre a mirarte y en sólo contemplarte decidir amarte. Jamás lo pronuncié… sólo al mirarte a veces, tus ojos con los míos se delataban juntos… y nadie se atrevía, a proferir palabras… con vernos a los ojos por si solos hablaban.

Ella:

Es cierto fue así, ¡no era melancolía!, en sólo ese instante… mi alegría crecía. Y era tan feliz, segura me sentía… a Dios, me enseñe a amarte le pedía… creíste lastimarme y no, ¡tú no lo hacías!… seguro era yo que no entendía… lloraba un amor que no tenía… lloraba porque no te conocía… Más vuelvo a mirarme y me encuentro… vaciándome estaba, si ya no me amaba ¿qué amor podía darte? ¿cómo podía alegrarte?... si la alegría a ratos me faltaba… ya no te pido nada... este amor no acaba… si llegas llegarás en el momento justo, no importa el cómo vengas, no importa cuando llegas… seguro Dios bendice nuestra espera…      

El:

Feliz he sido yo, no he de negarlo… espero el momento indicado, será como lo piensas amor mío… y Él será quien cruce los caminos… a tiempo llegará, ¡todo a su tiempo!… la espera individual habrá acabado, después juntos tomados de la mano, habremos de seguir lo que ha empezado... ¡caminaremos juntos a su lado!... porque el amor de Él nos fue entregado.



manaveliza