El silencio del corazón

"La dulce melodía del alma, que el corazón canta y la razón acompaña"

5 ago. 2011

A FUERZA DE VOLUNTAD

 
Va el pensamiento adormecido a repetir lo mismo… día tras día, nada ha cambiado… la rutina ha carcomido el deseo de hacer algo distinto, apenas quiere el pensamiento armar una idea extraordinaria y dar movimiento al cuerpo, este mismo se arrepiente al haberse acostumbrado con los pobres resultados de ser alguien ordinario… apenas la voluntad quiere oponerse repentinamente, el sólo saber que el precio a pagar es elevado… quiere cómodamente estancarse sin intentar de nuevo, ahí quedarse… ¡qué pobreza!, gana la pereza… el conformismo le hace fiesta y repite a cada rato que es una locura que la voluntad insista en liberarse… está atrapada, encadenada y cualquier intento por salvarse es complicado, simplemente se haría daño… es el "juego del engaño" al parecer nunca falla…

Una vez más el conformismo, con lo mismo ha convencido a la voluntad a quedarse ahí mismo… "muere la esperanza" ¿cuándo renacerá de nuevo?... la perseverancia acostumbraba a revivirla cuando en evidente agonía poco a poco el espíritu de la voluntad moría… sigo esperando a que llegue ese momento, ella: la esperanza, nunca se da por vencida… la perseverancia la acompaña y el momento menos esperado actúa… recobrando el sueño de la voluntad, de liberarse de eso que la tiene adormitada impidiéndole ser ella misma, porque no es pasiva... suele ser llena de vida.

Era una mañana aparentemente igual a todas las mañanas… hasta que la esperanza finalmente había logrado despertar nuevamente a la voluntad dormida… me encanta ver esta batalla repetidas veces… porque cada que la veo tiene un acontecer diferente, es emocionante estar en la espera de algo que sabes cómo empieza pero no como sucede, hasta logro echar a volar la imaginación tratando de armar el final que yo le daría… “la voluntad ha despertado”… nuevamente se ve encadenada y empieza repetidas veces a intentar liberarse… es increíble verla insistir aún cuando los resultados no parecen promisorios, siempre tiene otra alternativa por si la anterior no funciona, la veo moverse de un lado a otro con el único fin de liberarse… su rostro es ahora más sereno, pareciera no estar sola, parece convencida de que alguien la ayuda, pero eso es lo que ella cree… yo no veo a nadie más queriendo romper esas cadenas, allá ella... tiene el rostro iluminado y lleno de esperanza… ahora no sólo soy yo quien la observa desde un rincón, perder fuerzas inútilmente... ya escucho a varios que al verla se afligen, se burlan, y la critican… “esa voluntad cada que despierta, está más loca”, murmuran…

A veces la envidio porque sea como sea hablan de ella, yo también me río escuchando lo que dicen los burlones… pero ellos no acostumbran a ver como yo, el escenario de principio a fin… sólo la ven y se retiran convencidos de que al siguiente día, la hallarán tirada como de esperarse: sin fuerzas, ¡vencida!... reparo con asombro que soy testigo de todas sus batallas y que soy el único que la ha visto luchar de tal manera, empiezo a creer que soy algo distinto al resto… ¿pero, qué estoy diciendo?... ¡esa locura es contagiosa!, apenas doy la vuelta para retirarme como todos, la escucho decir: “haz algo distinto”… está cansada, la veo y empiezo a recordar uno a uno el final de sus batallas… siempre termina agotada, y esa cadena la sigue manteniendo atada; pero sus luchas no son las mismas, y pareciera que ganara fuerzas… cada vez insiste más de la cuenta… echo un vistazo alrededor para asegurarme de que nadie me observa… a lo lejos veo a los burlones riéndose a carcajadas, todos ellos llevan cadenas a la altura de los tobillos las cuales terminan en pesadas esferas de metal que llevamos a rastras todos nosotros, es por eso que no nos movemos lejos  o preferimos mantenernos quietos, es lo más común aquí: “la inactividad es la práctica más relajada” sólo ella: la voluntad, se atreve a desafiarla cuando la esperanza vuelve a animarla, pero pienso que se hecha a morir en el intento.

Nadie me observa ahora, veo a la voluntad tirada, me pregunto cómo es posible que viéndose perdida vuelva de repente a luchar con todas sus fuerzas, me acerco con dificultad a ella, pues traigo las mismas cadenas… ella me mira con ternura, la creía desdichada pero me equivoco, sus ojos son más luminosos que los de algún otro, más que los míos... que sólo al verla luchar emiten brillo; la muevo un poco y descubro que está suelta, ella detecta mi asombro, ¡no lo puedo creer!... consiguió romper esas cadenas pero ha quedado inmóvil… me invade la envidia de nuevo y la abandono… pero mi pensamiento sigue centrado en ella como todas las veces que esperaba a ver como comienza y termina el día en que despierta convencida de que esta vez ¡lo conseguiría!, no digo nada a nadie… al fin y al cabo, la pobre está casi moribunda y de nada habrá servido todo su sacrificio.

A caído la noche y no consigo conciliar el sueño… sigo encadenado y ella libre… nadie supo cómo lo hizo yo la he visto ingeniarse una y otra vez… sigo pensando que hay algo distinto en mí… y no creo sea simple curiosidad. ¡la admiro!... hizo lo que quiso, aunque nadie creía en ella, ella lo hizo. Me la he pasado pensando toda la noche… y el alba empieza a dar señales de que inicia el día… es un nuevo amanecer, no es igual para mí ahora que sé que alguien consiguió ser libre… camino esperando hallarla en ese mismo sitio donde la dejé, pero no está… me equivoqué, sólo veo tiradas las cadenas... ella, consiguió escapar… y yo que fui testigo de todo, me perdí del justo momento en que abandonó este espacio al que llaman "mediocridad", no la he vuelto a ver… después de todo, ¿quién querría volver a este lugar, habiendo aprendido a volar?... empiezo a querer ser libre, y quisiera encontrarla en algún lugar... no es cuestión del resto, es decisión propia… recuerdo lo que me dijo: “HAZ ALGO DISTINTO”, si lo hago ¿a dónde iré a parar? ¡no importa ya!, es lo que hizo ella y ganó LIBERTAD

manaveliza

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