El silencio del corazón

"La dulce melodía del alma, que el corazón canta y la razón acompaña"

5 oct. 2016

EL MUNDO TE NECESITA

Dios, Padre Celestial,

Estoy aquí y observo: dolor, sufrimiento, depresión, desamor, indiferencia, un vacío existencial que sólo Tú puedes llenar.

Así como me era necesario alimentarme a través del cordón umbilical que me unía a mi madre cuando estaba en su vientre, desde siempre y más ahora que vivo fuera de su vientre, en el mundo; preciso estar unida a Ti, para no perderme, para que mi paso temporal por aquí; ¡tenga sentido!, para llevar una vida feliz, sin olvidar que de Ti vengo y a Ti debo volver. Te pido por favor, Padre Bueno, ¡toma mi voluntad y sométela a la tuya!; si es preciso eso, para no alejarme de Ti, ¡hazlo por favor! que Tú, eres la fuente de agua viva y de Ti únicamente dependo.

¡Oh Señor Dios!, nos hiciste la promesa de que nunca estaríamos solos, es verdad; no lo estamos, es todo ese ruido del mundo; el que ensordece nuestros oídos a tu voz, casi nada te escuchamos, casi nada te buscamos, casi nada volvemos a Ti, para entregarte nuestro día a día, para agradecerte, para alabarte y bendecirte, recurrimos sólo para pedir, para reclamar, para exigir más, para mostrar resentimiento por cosas que no suceden como queremos, porque deseamos siempre, se haga nuestra voluntad y desechamos la tuya. Ante todo, Tú que velas siempre por nuestro bienestar, como el Padre que eres; sólo una cosa nos pides, y si eso; tan sólo estuviera a nuestro alcance, la amargura en los corazones que no te tienen desaparecería. Nos pides AMAR, ¿cómo es que puede ser tan difícil?, ¿cómo es que no logramos albergar ese amor puro en nuestro corazón, para con todos y permanentemente?

El mundo se torna cada vez más violento y a la vez más insensible por falta de amor, hay un enorme vacío en los corazones porque hay todo allí, menos . No es nada nuevo, seguramente; pues en los tiempos en que Jesús, tu amado Hijo, hizo su paso por este mundo terreno; en cumplimiento a Tu Santa y Salvífica Voluntad, atentaron de la forma más indigna y cruel contra su vida; desde que el bien de su palabra se extendía, desde que sus mensajes de vida eterna revolucionaban la cotidianidad humana, desde que sus milagros de amor y su vida misma se hacían presentes entre la multitud sembrando fe y esperanza, anunciando y denunciando lo que es y no es de tu agrado, lo bueno y lo malo, viviendo como uno de nosotros sin serlo, cosechó males, descargaron en su cuerpo la ira, misma que no puedo ver de otra manera, que el producto de la derrota del demonio enfurecido, que arremetió en los corazones que de quienes de Ti se alejaron, de quienes de Ti se vaciaron, ¡pobres corazones! a los que el enemigo llegó a tener fácil acceso, para llevar a cabo sus planes perversos.

Somos carne y espíritu, pero lo que nos hace personas hechas a imagen y semejanza de Dios; es el espíritu, la carne es corruptible, nuestro cuerpo tiene vida porque en el habita el espíritu, descuidar la vida espiritual hace peligrar la vida carnal, hace que vivamos sin conciencia de nuestros actos, hace que vivamos sin el Temor de Dios, hace que olvidemos esto: "No sólo de pan vive el hombre", y que sin darnos cuenta, nos vayamos destruyendo a nosotros mismos.

Algo no bueno, sucede en el mundo y Tú, aún tienes esperanza en nosotros tus hijos... ¿verdad?, porque la vida sigue... es Tu Obra Maestra, cada que contemplo lo que has hecho e incluso a nosotros mismos, hechos a tu imagen y semejanza, pienso: ¡no podemos ser tan malos!, ¿qué es lo que pasa, entonces?.  En mi pobre pensamiento, ante tanta maldad visible, desearía elimines el libre albedrío; pero Tú no te vas en contra de lo creado, Eres Excelso, Eres Perfecto, que absolutamente nada de lo que hiciste está mal, todo lo hecho es bueno a tus ojos, Padre que eres Amor y amas sin límites, nos confiaste todo y nos diste inteligencia, pero estuvimos tan desorientados y perdidos que nos enviaste a Tu Único Hijo en la persona de Jesús, para enseñarnos la manera correcta de vivir, para abrirnos los ojos y poder contemplar, palmar y ver en realidad; al hombre que Tú creaste. El mundo ciertamente... fuera distinto, si viviéramos todos Tu Santa Voluntad, como lo hizo Jesús, si fuésemos obedientes a Ti, y pusiéramos nuestra vida entera en tus manos, si reconociéramos que estás tan vivo y ansioso por tomar parte en nosotros; para ir restaurándonos, ir moldeándonos y continuar haciendo de nosotros lo que quieres. ¿Por qué será que yaces olvidado, al margen y tras toda una lista de prioridades en la vida de cada ser humano?, es triste una vida sin Ti.

Si tan sólo fueras ¡Tú Señor! mi única prioridad, no tendría la necesidad de nada más, hay una sola ley y esa ley es el AMOR, hay un sólo camino, y ese camino es el AMOR, hay un sólo destino y eres Tú Dios Santo; que eres AMOR, no hay más... pero mi cabeza continuamente se llena de cosas, cosas, cosas, etc., etc., etc., que no me voy a llevar, que por condicionamientos humanos me llevan a creer que son importantes, porque aquí el mundo es cada vez más competitivo, el mundo está lleno de leyes que cuanto más numerosas más absurdas y contradictorias, de señores que hacen de jueces para practicar la justicia, cuando sólo Tú lo conoces todo y eres justo, de notarías para dar crédito a un montón de cosas; que resultaron por no saber llevar bien la propia vida, de intermediarios entre los conflictos y caos, porque los corazones, se hicieron duros y no se aplica esto: "que tu trato sea con los demás como te gustaría sea contigo", el mundo tiene por amo al dinero y persigue el capital financiero por todos lados; muchos ponen su amor en ese pedazo de papel, en esa cifra monetaria que adquirió valor porque nació el apego y todos se insertaron en el, creyendo que el que más tiene; más es, o más ejerce poder. Empezamos nuestra vida siendo niños, soñadores y espontáneos, nuestros sueños de niños son más realistas que nuestros sueños de adultos, el comportamiento de un niño es más libre de complejos que el de un adulto, los niños traen la verdad a flor de piel, sin necesidad de poner máscaras o añadir cosas a la verdad. Es triste y complicado también ver, que queda atrás aquella fase en nuestras vidas tan buena, porque poco a poco al contacto con el mundo, una sociedad corrompida por el pecado, empezamos otra en la que el mundo prácticamente nos azota con cantidad de mala información, con cantidad de engaños, mentiras, meros requisitos para calificarte como exitoso y digno de oportunidades en la vida, con condicionamientos inventados; y estructuras que mueven la vida de los adultos, en torno a leyes para todo y consignas por cumplir para llegar a ser feliz algún día.

Es complicado tratar de explicar a un adulto que su vida sigue estando en un juego, de esos que de niños eran producto de la imaginación, la diferencia es que ahora juega por sometimiento y no por aventura y diversión, le llamo juego porque sólo quienes no entran en ese juego del mundo, viven la realidad. Dentro del juego del mundo su realidad es esa, sobrevivir a como de lugar, la famosa "ley de la supervivencia", de que gana el más fuerte, el que somete y el montón de teorías que siguen... en ese mundo, sirven a un dios dinero y a él le son fieles, si carecen de él: son pobres, marginados, indigentes y si tienen en abundancia, sufren el complejo de superioridad, más ambicionan tener, más ambicionan poder, a la final nada tendrán a lado suyo que sea verdadero, o si llegan a tenerlo verdadero, creerán que es falso y lo echarán a perder, se creerán los dueños y señores de todo, pensarán que todo se puede comprar en la vida, estarán tan absortos en esas ideas y pensamientos, que vivirán sin vivir y creyendo estar viviendo la única vida que tienen, la perderán; a medida que avancen en edad creerán que la juventud se puede pagar y tiene un precio, recurrirán a medidas para verse más jóvenes y eliminar arrugas por fuera cuando llevan ya un corazón envejecido y moribundo por dentro, gastarán fortunas en ellos, mientras ven la indigencia y no son capaces de socorrer a aquellos pobres, porque es un juego en el que se han convencido de que cada quien tiene lo que se merece, y que aquel que no tiene lo que para ellos vale, simplemente no cuenta o no tiene valor en su mundo.

Los pobres de ese juego siguen siendo pobres y esclavos, porque están dentro del juego, sólo quienes no participan de el, del "Juego del Mundo" saben y viven la realidad. Aquí, ahora y siempre todos somos iguales en la condición de hijos de un mismo Padre, nada material nos vamos a llevar, la vida la recibimos y no nos pertenece, todo lo que tenemos lo hemos recibido en bendición de un Padre que nos Ama Eternamente, no cobramos vida por nosotros mismos, hay un Dios lleno de Amor que sopló vida en nosotros; por algún propósito, quienes sí viven la realidad, tratarán de escuchar y no perder de vista el objetivo. De Dios vine, a Él debo volver... sólo quienes viven la realidad fuera del juego descrito anteriormente; son realmente felices, porque comprenden que es Dios quien da, y Él mismo, el momento menos pensado puede quitar y está en su derecho, vivir la realidad; es la fantasía de los que se mantienen en el juego, por ello; quienes vivan verdaderamente serán tildados de soñadores, idealistas y todos los calificativos habidos y por haber en relación al hecho de que con estos hombres y mujeres nada se puede hacer, los que están viviendo la vida realmente confían en Dios y en sus manos están, nada puede hacerles mal porque ellos mismo no se pertenecen, ellos son los mansos y humildes de corazón, los pobres de Dios, los que nada tienen y Todo tienen en Dios.

¿Qué puede manchar al que tiene a Dios, habitando su casa?, puede caer una lluvia de difamaciones, maledicencias, males, esta vida no es mía, es de Dios, ya no soy quien vive, es Cristo quien vive en mí. Morir a uno mismo, es dejar que Cristo viva en mí, es dejar que Él llene la vida que vacía estaba, vida que pudo haberse llenado con cualquier otra cosa, pero que sólo Dios es y será lo insustituible, para que nada falte en ella.

¡Pobre de mí!, si me afano en superficialidades y se me va la vida sin AMAR, ¡pobre de mí! si no encamino mis pasos a Ti Señor que tienes palabras de Vida Eterna. Quiero gozar de tu compañía aquí y donde quiera que me encuentre, quiero descubrir tu presencia viva en cada persona que pones a mi alrededor, quiero Señor darte las gracias porque eres lo mejor que puedo tener en esta vida terrena y más aún en la eterna. Quiero por favor, me permitas mirar con tus ojos llenos de amor. Quiero llenarme de Ti, quiero poderte escuchar en el alba y en la noche oscura, quiero tener tus brazos rodeándome en un abrazo que no acaba, quiero descansar en Ti.

Dame valor, dame energía, dame sabiduría y que vaya en pos de tu encuentro cada día. Dios, no permitas que tus hijos sufran la ausencia de Ti en sus vidas. Toca sus corazones, llama a la puerta de cada uno, sin cansancio; hay temores, hay soledad, hay vacío, hay dolor, hay resentimiento, hay aflicción, hay ausencia de Ti y es lo que pone al mundo a sufrir.

Que tu Santo Espíritu se haga cuerpo en tu Iglesia, y que sigas siempre Vivo por los siglos de los siglos, Amén. Te amo Padre Dios.



De corazón a corazón, 

Manaveliza