El silencio del corazón

"La dulce melodía del alma, que el corazón canta y la razón acompaña"

23 may. 2017

ANHELO



Ya no hay ruido que soporte, el pensamiento va y viene, divaga, es frágil, inquieto y seducible. Quiero hacer mío el hábito de la oración y no se qué decirte Señor, siempre son quejas las mías, siempre un descontento y una falta de Ti insostenible.

Si más ondara en Ti y me dejara inundar por Ti, sería realmente feliz, condúceme Señor que trato y no puedo quedarme más tiempo, me desvío; sino es en acciones es en pensamiento; siento un nudo en la garganta, cuando me veo desvanecerme triste; por lo que atañe al espíritu desolado y vacío. Sino te tiene a Tí no tiene nada, si te tiene a Ti es enteramente feliz.

Ten piedad de mí, que no te merezco; pero te busco y te quiero en mi vida, ¡insértate en mi corazón y habítalo Señor!; que te necesito, ¡realmente te necesito!. Quédate y lléname de valor, que lo que más deseo es recuperarte y no perderte nunca más. Eres el AMOR.

Nada temo si es contigo Señor, sin embargo hay demasiadas barreras cuando mi pensamiento y mi corazón te apartan, cuando mis acciones te condenan y te matan. No lo permitas más, ya hay demasiada maldad en el mundo, ya hay tanta inmoralidad, mentira, falsedad. Una luz de esperanza sigue emitiendo su brillo y nunca se apagará porque es el fuego de tu Amor rodeando al mundo entero, aunque seamos indignos de Ti, Bondad Eterna, no te has ido y te quedas junto a nosotros, te he sentido desde que existo y mis sentidos empezaron a abrirse; te he tenido cerquita y eres lo más dulce que he podido apreciar, lo más sublime y bello que mi alma pueda contemplar y sentir a traves de la fe y la esperanza.

Muestrate en nuevos rostros Señor, renueva todos los rincones, llena todos los espacios y vive en cada ser que a Tí mismo te pertenece, mi ser es todo tuyo, por favor recógelo; remienda mis entrañas, reconstruye mi espíritu y vuelve a moldear mi corazón; me has amado tanto y me amas que no puedo salirme de tu abrazo y dejar de mirarte, no puedo desconocerte ni dejar al abandono el deseo de amarte con más fuerza cada vez, con más entereza para un día volver a Ti y ser feliz eternamente contigo.

Manaveliza


17 may. 2017

EN UN ABRIR Y CERRAR DE OJOS PARTIÓ

Incomunicada anduve algunos días, no muchos pero en el trascurso pasó algo y no pude enterarme a tiempo, me sentí triste luego por lo que leían mis ojos, había partido a la morada celestial el hermano de un amigo y ya había pasado el sepelio, conocíamos de la situación sus compañeros y amigos de trabajo, estaba mal; las esperanzas de que recupere el movimiento de sus extremidades, eran casi nulas a criterio de los médicos, un tumor cerebral; consumía su vida de a poco. Yo, era incapaz de preguntarle a él cómo seguía su hermano; sentía que se quebrantaba, me pasaba lo mismo poniéndome en sus zapatos; imaginar cualquier pérdida o tragedia cercana, con algún ser amado en mi caso, me hacía estremeser, sentir y desear que no pase algo así en la vida de nadie.

Imagino que es muy grande el dolor, aún más; cuando te debates tratando de hacer hasta lo imposible por cambiar el curso de lo que vemos venir. No me quiero atrever a pronunciarlo; el miedo más grande ocurre, cuando amando tanto nos reprimimos y no decimos a nuestros seres queridos lo importante que son en nuestras vidas y lo mucho que les amamos, no transmitimos a nuestros amigos, compañeros y hermanos a nuestro alrededor, el afecto; el sincero aprecio, nunca es tarde para intentarlo, si... demasiado tarde; no hacerlo ahora. Me temo que me ha pasado, que por estar perdida en mis pensamientos del día a día, de lo que espero, me distrigo mucho; y lo que debo expresar ya no lo expreso, o me dentengo muchas veces por creer que los demás pueden mal interpretar mi manera de ser y la coordialidad permanente, pueda ser vista como actos de adulamiento.

Casi no hago nada,  en definitiva a las personas que tengo cerca; pareciera molestarles mi seriedad en las cosas que merecen respeto, mi fe, mi tratar de poner un pensamiento diferente y la actitud de reproche sobre conductas con las que no puedo estar de acuerdo, tampoco habría razón para condenar o juzgar a quien procede contrariamente. Quisiera gritar muchas veces, y hacer caer en cuenta; a la gente que se queja frecuentemente de la realidad en que vivimos, que todo lo que ocurre es por nosotros mismos. Los padres se abandonan, por no decir; evaden la responsabilidad de una buena educación a sus hijos, no hago referencia a la colegiatura que puedan darles o al nivel de estudio universitario o superior al que puedan proyectarles, concretamente me refiero a la calidad humana, a los valores, al vivir bien, al ser honesto y transparente en las acciones. No son todos, pero si la mayoría los que caminamos por la vida en un ir y venir, sin la más sana satisfación de terminar el día, agotados realmente; porque en verdad vivimos lo que quisimos vivir, no cansados por la rutina, que nos acostumbramos a cargar sobre los hombros a todos lados; porque nos sentimos prisioneros hasta por el trabajo o las cosas que realizamos.

La verdad cae al piso y todos pasan por encima muy campantes, la dignidad de cada persona tiene valor, pero le pusieron muy bajo precio al clasificarla. Todos tenemos la dignidad de ser hijos de Dios y ninguna religión, ateo, o grupo sectario, pueden decir lo contrario; somos sus hijos muy amados pero somos unos hijos muy desobedientes, desagradecidos, infelices y tercos también. Tenemos un Padre totalmente amoroso y generoso, totalmente poderoso, y no le tenemos por héroe, no le amamos y casi nada dialogamos con Él, tenemos un Padre que cuida siempre de nosotros y nos sentimos abandonados por Él en cada circunstancia adversa, tenemos un Padre que respeta nuestra libertad y nos deja ser, sin embargo; nos hacemos prisioneros al rato o nos victimizamos, porque nuestros pensamientos y conducta; se alejan caprichosamente de lo que Él considera bueno para nosotros, de hacia dónde Él, trata de conducirnos y llevarnos; en conquista de un tesoro verdadero (nuestro ser, nuestro espíritu), pero nuestros ojos; se absortan con las pequeñeces de la tierra y se quedan cortos, para ver los grandes planes que Él desde que nos pensó, ya trazó en nuestra peregrina vida.

Realmente somos unos locos; llamando locos a los cuerdos, realmente sabemos lo que es bueno y es absurdo ya no desear tanto ser bueno, mejor fama tiene el que se pasa de vivo, el que no se deja, el que entre comillas "se hace respetar" con un vocabulario vulgar y soez, o el que se engrandece en su ego, por no creer en Dios y no sentir la necesidad y dependencia de Él. Aquel que se cruce con lo que acabo de escribir y no lo quiera notarlo; es un necio, si se atreve a pensar: que Dios no es Alguien Vivo y Presente sin límites de espacio y tiempo. Dios es amor y vive, ¡no nos necesita!, pero nosotros; ¡si le necesitamos!, no nos abandona hagamos lo que hagamos, porque es Amor Infinito, sólo que... nos cerramos sin palpar, de que negando su existencia e imposibilitando a su divina presencia; actuar en nosotros, nos hacemos tanto daño.

No es mucho el tiempo que estaremos vivos en la tierra, no es mucho el tiempo que tenemos para asumir con fe, que lo único necesario para vivir a plenitud, es amar; como Dios quiere, no me sorprende la facilidad en que Él trata de simplificarnos la vida, solamente en que sepamos acoger su Santa Voluntad. Ya mucho se discute sobre un sin sentido, que nos lleva a movernos por el mundo de forma egoista y tristemente vacía, enamórate de la verdad y Dios hará el resto.

Se que Dios abraza el corazón de cada hijo suyo y creo que el hermano de mi amigo ahora está en su Santa Gloria, en su Divina Presencia Celestial. Padre Santo y Bueno, concede fe y valor a su familia, son momentos difíciles en los que sólo Tú, puedes aliviar y poner paz.


De corazón a corazón,

Manaveliza

2 may. 2017

NO RESISTIR AL ESPÍRITU SANTO


Hay tanto que evadir para encontrarte, hay tanto por hacer todos los días, de tal manera que logre sintonizar desde dentro, con lo que hay afuera, hay tanta bulla que me distrae, hay tanto hacer sin hacer nada. Vengo a Ti, porque tengo sed, vengo a Ti, porque sólo Tú, puedes saciar mi hambre y darme de comer el Pan de Vida, vengo; porque todo es inútil si Tú no estás presente y vivo en cada pensamiento, en cada ser y hacer de los hombres que te buscan y en Tí confían.

Me siento sola, me siento hundida, me siento vacía, estoy  sin ganas de seguir, sin vida... me acerco y me recoges, me miras y te compadeces, me llamas y yo que no quiero saber más nada; me dejo llevar por Ti y descanso. Mis pensamientos me traicionan, no son todos positivos y nobles, mis acciones son vagas y faltas de espíritu, me muevo por inercia en el camino, no soy; sino es Contigo.

Sé mi centro Señor y no me desampares, mi ser te clama y te necesita siempre; mi fe es débil y la quiero fuerte, mis ganas de vivir están, sólo si es en sintonía Contigo. Se mi roca y mi esperanza, no me abandones, ¡qué digo!; ¡no permitas que yo te abandone y me aleje!.
 
Tómame y moldéame Señor, déjame ser la obra perfecta de tus manos, tiemblo cada que intento porque lo intento con mis fuerzas únicamente, tiemblo cuando imagino quien puedo ser y quiero, pero mis acciones distan mucho del anhelo; me siento inútil y Tú, me ves hacer y deshacer mil cosas, planear y enserrarme en mí misma, sin salir de mi pesada rutina; y Tú, me ves ser y no ser, vivir y no vivir, sentir y no sentir, me ves feliz sin ser feliz realmente, me ves caer y recaer en el mismo error cientos de veces, el mismo error de intentar siempre; con lo que creo yo, sin descubrir lo que quieres Tú de mi, aquí.

Ya no quiero la comodidad a la que tanto me apego y me hace mal, ya no quiero ir, sin saber que es a Tí a quien busco y sigo cada día, ya no quiero y te pido que despiertes a Tu Santo Espíritu dormido en mí, que se cansó de hablarme porque no le presté atención, se cansó de orientarme porque tomé las riendas a mi modo, que se cansó de asistirme porque me creí autosuficiente ilusa y ciegamente.

Tú, ¡Santo Señor!, ¡Rey Eterno y Verdadero!, llegaste y te quedaste pero no te vemos, te esparces como el aire en todos los rincones, soplando vida. Creo en Ti, y aunque; mi fe es muy pequeñita, quiero ver que puede hacer ese diminuto granito de mostaza, de confianza total en Ti.

¡Perdóname Padre Nuestro!, ¡perdóname!... por no ser obediente a tus palabras; no soy la hija que honra a su Padre, no soy aquella digna de que le esperes siempre con los brazos abiertos y llenos de amor, aunque sé que así lo haces, incesante e incansablemente siempre... te suplico me ayudes, pues; no quiero vivir lejos de Ti, quiero hacer tu voluntad, por favor ayúdame y guíame desde el alba hasta el atardecer, hasta que cae la noche y el sueño cierra mis ojos para dormir en Ti, desde el principio al fin.

Tuya siempre, desde que me pensaste, 


Manaveliza

27 abr. 2017

UN DÍA A LA VEZ


Cuando sabes que algo no está bien y te quedas ahí esperando a que se arregle sólo, no esperes que lo que está fuera de ti cambié, no pasará; no esperes a que las cosas se arreglen por si sólas; toma acción, ve por lo que quieres y sal victorioso...

Cuando sabes que algo te hace caer y te quedas ahí esperando a que una y otra vez la tentación de atrape, no te quejes después por las consecuencias de no haber decidido bien. Muchos se acostumbraron a culpar a los demás de sus desgracias, de sus vidas insatisfechas, de su falta de valor, para salir de donde ya están bien acomodados.

Todos, absolutamente todos sentitmos miedo, miedo a lo desconocido, miedo al fracaso, miedo a equivocarnos, miedo inclusive a no ser del gusto de la gran mayoría (otros hombres desorientados), tenemos miedo a la soledad y no nos damos cuenta de que muchas veces estando sólos, es cuando fluyen mejor las ideas, es cuando nos miramos y aceptamos tal cual somos porque no hay otro ser igual en la tierra y cada quien trae consigo un tesoro propio e irrepetible, tenemos miedo de salir de nuestra zona de confort y triste resulta cuando nos quedamos ahí sin dar el siguiente paso, con fe.

La diferencia entre una persona libre y feliz a una libertina e infeliz; es clara, el primero reconoció sus limitaciones, reconoció que si, hay cosas que no las lograría sólo nunca, reconoció que todo lo que miran sus ojos no surgió de la nada y hay un Padre Amoroso, entregándole oportunidades en cada nuevo día, reconoció que es libre y puede disponer del tiempo como bien quiera, pero reconoció la diferencia entre satisfacer sus propios apetitos y la riqueza transformadora cuando dispones de ese maravilloso regalo, sin olvidarte de quien te lo concedió en gratuidad e infinito amor, ese regalo del tiempo bien aprovechado que sucede así; cuando no apartas la vista de tu Creador y te sometes con humildad a su Voluntad Divina, porque lo increible es posible cuando entra Él en nuestros planes de vida. Por el contrario, el segundo, aquel que aunque a todas voces; dice ser libre, es infeliz, aunque por fuera crea haberlo conquistado todo, y ser el señor de todas sus conquistas, aunque lo único que pueda presumir sea su filosofía de vida:  "a mi, lo vivido y disfrutado; nadie me lo quita", en el fondo; encerrado en su evidente egoismo, está vacío e insatisfecho, está lleno de amargura, porque bien sabe que ninguna de sus conquistas, ninguna de sus vanaglorias son absolutas y trascendentales, se contamina a diario y prostituye su ser cuando cree estar utilizando a otro ser, siendo su amo; se siente prepotente porque cree tener lo que todos quisieran, cree vivir lo que muchos anhelan, su aparente felicidad se desvanece, en cuanto no tiene amigos a su lado que le hablen con verdad más que aquellos que hasta a sus espaldas hablan mal y están obligados a estar, porque tienen paga material y no por un sincero aprecio.

Triste aquel que dejó su vida consumirse en la miseria de tenerlo todo y no tenerle a Él, feliz aquel que aunque pueda estar en miseria a la vista de los hombres, es el hombre más afortunado por saberse amado por Él y por aferrarse a Él y amarle con todas las fuerzas de su ser.

No hay alegría completa en el corazón humano que no proceda del amor, el Amor Verdadero y sin fin, que es Dios. Es realmente una pena, que aquellos que adan tan metidos en las guerras, no desistan, que aquellos del negocio de las armas, se llenen los bolsillos de un dinero que fácil se irá a costa de vidas pesando en su conciencia y si no la tienen; vidas acabadas por su negociado barato, es realmente triste que aquellos, que están al frente y tienen voz de mando o palabra para detener estos actos de violencia e inhumanidad, no lo hagan. Sobre la vida humana, nadie puede ser arbitrario y decidir quien vive y quien nó; sobre la vida humana sólo Dios manda, creados a su imágen y semajanza nos consagramos sus hijos y aunque algunos credos puedan renegar de Él, no puedes estar fuera de Él, en ningún momento, ni esconderte de Él, porque desde mucho antes que existieras, Él ya te conocía y te amaba como nunca nadie en la vida podrá hacerlo.

Quise esta vez, dejar fluir el pensamiento a la manera en que las palabras puedan salir solas y con libertad, terminé escribiendo algo sin un tema concreto, pero que es un llamado al amor para vivir en paz, un llamado a vencernos a nosotros mismos y formarnos hábitos positivos en bien de la humanidad, un llamado a la verdad y a seguir adelante; sabiendo que no estamos sólos, sabiéndo que Dios camina con nosotros y nos llena de valor, no somos eternos por esta tierra, somos pasajeros que pronto volveremos al polvo, por lo que no tienen ningún sentido los apegos materiales y que no nacen del espíritu, no tienen razón de ser las lujurias y avaricias porque no caben en un corazón que aprendió a amar como Dios se lo enseñó.

No te olvides de orar para ser fuerte, de agradecer a quien de Tí se acuerda siempre, de ser feliz, por la fortuna de saberte un hijo amado y deseado por un Padre Majestuoso y sin mancha. No te olvides de esforzarte en cada día relucir los mejores atributos de los que Dios te dotó: un corazón humilde, una conciencia recta, un espíritu inquebrantable, un ser inigualable, sé tu mismo, sé y muestra al espejo y a todos quienes te rodean, con amor; lo que Dios hizo de ti.

De corazón a corazón,

Manaveliza

21 abr. 2017

SÚPLICA



Por mi misma no cobraré fuerza, porque mi cuerpo decae, mi alma se marchita, mi ánimo se debilita si aquel, por quien hemos cobrado vida, no vive en mí.

Me ha costado y aún me cuesta, vencerme a mí misma y dejarte ser; en mí. "Mi carga es liviana y mi  yugo es ligero"; nos has dicho, sin embargo mi propia pesadez es  la que no desecho para alivianar mi conciencia, para caminar libre de ataduras, para andar con holgura sabiendo que nada me falta si te tengo a Ti.

Hoy, quiero escucharte, quiero obrar conforme a tus directrices, quiero notar la diferencia de una vida sin sociego a una vida contigo, quiero conocerte más y darte cabida en mi. No la he pasado del todo bien, intentando ser alguien a mi manera, a mi ritmo, a mi escasa exigencia.

Tengo cansancio de esfuerzos vanos, de condescendencias con el parecer del mundo; tengo aflicción por lo que quiero sentir y no siento, por lo que quiero vivir y no vivo, por quien quiero ser y no soy, aflicción por no saber mismo cada cosa; al rumbo de lo que creo conveniente o no, voy a la deriva y mis pasos se dan, sin horizontes claros. El camino eres Tú y aunque lo sé, no lo sigo, las fuerzas del mal me someten y sólo te pido me rescates.

Vuelve la mirada a mi, que empiezo a buscarte insesantemente, vuelve y no me quites lo poco que tenga para serte útil, vuelve por favor y concédeme valor; quiero romper estas ataduras mundanas y elevar mi espíritu a Ti; que no haya más tiempo perdido, risas fingidas, alma insatisfecha; ¡lléname de tu gracia Señor! y ¡permítene regresar a tu Morada Santa!, te quiero Señor de mi vida, te quiero mi alimento, mi tesoro, mi dueño y mi Todo.

Mis palabras suenan a exigirte lo que ya me has dado, mis ambiciones siempre humanas y mis acciones equivocadas, si te pido mucho Señor, ten compasión y dame sólo lo que necesito, quiero vivir como Tú quieres que viva, pues estoy aquí porque así lo quieres, perdona mis torpezas y no hagas oídos sordos a esta humilde petición de quedarte conmigo y que yo pueda sentirte. Recuerdo lo feliz que soy cuando entras en mi casa y tu paz la inunda.


Jesús Amor Perfecto, por favor; no dejes que esta flor se marchite, ni que se crea la mas hermosa estando contigo, porque la hermosura es tuya.

Manaveliza